El Día Mundial de los Derechos del Consumidor debe servir para recordar la importancia del consumidor dentro del proceso productivo, protestar por los abusos de mercado y, sobre todo, para seguir exigiendo el cumplimiento y respeto de los derechos de los consumidores.

¿Por Qué El 15 De Marzo?

El 15 de marzo de 1962, el presidente John F. Kennedy pronunció un discurso en el Congreso de los EE.UU. en el que abordó formalmente el tema de los derechos de los consumidores por primera vez. El activista de los derechos del consumidor, Anwar Fazal, propuso más tarde la celebración del "Día Mundial de los Derechos del Consumidor" en esa fecha. Fue en 1983 cuando la ONU instituyó oficialmente su celebración cada 15 de Marzo y, desde entonces, las organizaciones de consumidores utilizan esta fecha como una ocasión para promover los derechos básicos de los consumidores.

Marco Legal

Gracias a todas estas reivindicaciones, desde 1985 los consumidores gozamos de una serie de derechos de reconocimiento internacional. Las Naciones Unidas aprobaron una serie de directrices para favorecer la creación de un mercado más justo, con más información para el consumidor y donde todas las personas tuvieran acceso a bienes y servicios seguros y saludables. Todas estas directrices han ido revisándose para proteger mejor a los consumidores en la complejidad de  la actual economía global.

Nuestra Constitución de 1978 también hace referencia a la defensa de los consumidores en su artículo 51, y actualmente contamos con varias leyes europeas, nacionales y autonómicas de protección al consumidor.

Trusted Smart Products

Cada año, Consumers Internacional, la organización que agrupa a las asociaciones de consumidores de todo el mundo, elige un tema específico como asunto de interés prioritario para esta conmemoración. “Mercados digitales más justos”, “Tus derechos online” o “Derecho a una alimentación saludable” han sido los temas seleccionados en los últimos años. En 2019 es "Productos inteligentes de confianza".

Según Consumers International, a nivel mundial existen más de 23 millones de dispositivos que podríamos catalogar como productos inteligentes, es decir, que están conectados a Internet y reciben, recopilan y envían datos. ¡Esta cifra equivale a 3 dispositivos inteligentes por persona!

Todos esos teléfonos, televisiones inteligentes o asistentes activados por voz, que se están convirtiendo en una realidad cotidiana, recogen una gran cantidad de información de sus usuarios para poder ofrecerles el mejor servicio posible. Sin embargo, toda esa información almacenada puede convertirse en un arma de doble filo, ya que los usuarios no siempre conocen con exactitud el grado de protección con el que se guardan esos datos o el uso que se les da por parte de las empresas que los almacenan.