De nuevo este año tenemos que escribir sobre este día, con la esperanza de que sea el último. Eso significaría que se ha conseguido el único objetivo que es terminar con la violencia contra las mujeres. Hoy se le da voz internacionalmente a mujeres que sufren violencia ya sea psicológico, económico, sexual o física.

La ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género surge por una evidencia clara de la existencia de la violencia que se ejerce sobre las mujeres solo por ser mujeres, se considera un problema social  y no una cuestión exclusivamente propia de ámbito privado y especifica que “Los poderes públicos no pueden ser ajenos a la violencia de género, que constituye uno de los ataques más flagrantes a derechos fundamentales como la libertad, la igualdad, la vida, la seguridad y la no discriminación proclamados en nuestra Constitución”.

La ley no otorga nuevos derechos a las mujeres, sino que les permite denunciar legalmente a quien viole sus derechos. No es un intento de favorecer a unos sobre otros, simplemente es proteger a los más débiles ante un problema de agresión por grupos de intolerantes y tener medidas preventivas, educativas, sociales, asistenciales y de atención.

Es lógico que cuando se identifica un delito específico, reiterado y que atenta contra el conjunto de una población determinada se legisle para proteger a las víctimas. A finales del siglo XIX aparecieron en USA agrupaciones del Ku Klux Klan que ejercían la violencia contra las personas de color. Es claramente violencia racista. Para evitarla, poco después se redactó el acta de los derechos civiles para proteger esta situación.

Es curioso que el principal ataque a esta ley venga de las denuncias falsas que hacen algunas mujeres. Todos sabemos que hay gente que comete infracciones de tráfico, pero a nadie se le ocurre pensar que el remedio sea retirar el código de circulación. Poner una denuncia falsa es considerado un delito tipificado en el código penal, y tiene sus consecuencias, habrá que mejorar la forma de perseguir estos delitos.

Para finalizar, este día no tiene como base ir contra los hombres, pero sí contra una actitud machista de una minoría. Tenemos que dejar claro que los maltratadores no son igual a hombres, es a hombres maltratadores.

 “Calificar a la violencia de género como un asunto de mujeres es parte del problema. Da a una enorme cantidad de hombres la excusa perfecta para no prestar atención” Jackson Katz.